viernes, 13 de mayo de 2016

Los realities comenzaron sin alcanzar las estrellas ni iluminar con la llama del dragón





Por: Guillermo Zafra-yiyozafra@gmail.com

Comenzaron dos nuevos formatos en los canales privados. Por un lado RCN con Bailando con las estrellas y por el otro, Caracol con Asia Express. Del primero hay que decir que la gente lo tiene pensado como un reality; realmente no lo es, se trata de un concurso. Las primeras emisiones, claramente, han dejado ver el nerviosismo del equipo y lo difícil que puede resultar encontrar suficientes famosos para hacer un formato como éste, al final, terminaron importando a personajes populares de otras latitudes, como la Tigresa de oriente, con el fin de encontrar un eco en la audiencia, por lo controversial del  personaje.

Este concurso, hasta ahora, ha mostrado falencias que iremos mostrando en varias entregas, pero comenzaremos por mencionar al jurado. Las tres personas elegidas para ser el jurado y que cumplen un papel muy importante en términos narrativos, pues son ellos los personajes que le dan contrapeso a la dramaturgia del programa, es decir, tienen incidencia directa en la reacción emocional de los concursantes y, por ende, en la de la audiencia. Desafortunadamente, en el caso de Bailando con las estrellas el jurado no tiene carácter ni carísma para considerarlo personajes. Dos de ellos son estáticos y parecen estar en pose de modelo de fotografía, y la tercera tiene serias dificultades para manejar el idioma. No se desconoce que los tres tienen un amplio conocimiento en el tema, pero eso no quiere decir que sean las personas idóneas para estar en televisión. Si bien estos programas se sirven de una excusa de contexto: baile, canto, supervivencia, etc., también es cierto que con esos contextos lo que se está elaborando es un programa de televisión. No se trata de hacer una réplica de los mismos y llevarla a la pantalla; se trata de hacer un programa de entretenimiento para el público en general y eso tiene unos códigos y unas necesidades específicas. En lo que concierne al jurado, no se acertó en su elección.


Por el lado de Asia Express, la ruta del dragón, la cosa no parece estar mejor. Si bien este formato es un reality y se ha hecho en varios países y en varias ediciones, también es cierto que ha estado en los dominios de los canales por cable donde la audiencia tiende a ser bastante segmentada, es decir, de nicho. En el caso del formato, con la idea de mostrar la diversidad de una geografía lejana y desconocida para la mayoría de nosotros, se lleva a sus concursantes a estos parajes. Pero es esa su falencia en las primeras emisiones, pues de Asia aún no vemos mayor cosa. Hemos visto a los concursantes correr de un lado para otro sin mayor sentido de orientación para el televidente. El programa se ha centrado en la interacción de los concursantes con los locales y la imposibilidad que da no manejar una lengua común, y, así, resaltar la capacidad de lograr el objetivo a partir de vincularse de una forma distinta a la verbal, pero esto, que puede ser divertido en un principio, comienza a volverse monótono con solo dos emisiones. Lo cierto es que la narración solo está en la confusión de los concursantes y en la “supuesta” imposibilidad de lograr comunicarse.Por lo demás, es evidente que la producción tiene preparado muchos salvamentos y mágicamente aparecen los transportes o los colaboradores que ayudan a resolver la dificultad. Es claro que las soluciones muchas veces son tan “mágicas” que ni siquiera logran la verosimilitud que necesitaría la audiencia, para creer que fue el concursante quien lo resolvió.


Por ahora los dos programas arrancaron con dificultades serias para levantar el vuelo, y la reacción de la audiencia, sin ser mala, los dejó con resultados muy parejos. Sin embargo, para ser lanzamientos los números de rating no fueron los mejores 9.5 Bailando con las estrellas y 9.1 Asía Express. Mientras siguió dominando el prime Las hermanitas Calle. En la siguiente entrega tocaremos el tema de los presentadores, unos dando vueltas y el otro quemándose con la llama del dragón.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario